
Los buceadores dicen que en el fondo del mar los colores son distintos. Parece que la luz nos juega malas pasadas y en su ausencia, no sobreviene la temida oscuridad sino que otros tonos se perciben, ya con el cuerpo, ya con el no-cuerpo, que algunos nombran alma, espíritu, energía. El asunto es que una ovolacteovegetariana -y peces- junto a una bastantechiflada -y peces- sacudiéndose un día la modorra, pensaron en peces con rulos. Bienvenidos, good show y vermouth con papas fritas.
martes, 14 de junio de 2011
Desierto

lunes, 6 de junio de 2011
Cómo decir poesía

Ayer salió en el Radar, suplemento del Página/12, este escrito del genial Leonard Cohen.
Por ejemplo la palabra “mariposa”. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra “mariposa” no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. No le des tanta importancia a la palabra. ¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra “mariposa” no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No representes nunca las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te han llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices.
¿Qué expresión podría definir a nuestra época? Nuestra época no tolera expresión alguna. Todos hemos visto fotografías de madres asiáticas desoladas, así que no nos interesa la agonía de tus órganos achacosos. Nada de lo que puedas expresar con tu cara tiene parangón con el horror de nuestro tiempo. No lo intentes siquiera. Sólo merecerías el desprecio de los que han sido tocados en lo más hondo. Todos hemos visto noticieros con seres humanos embargados por el dolor y la desazón. Todos sabemos que comes como Dios manda y que hasta te pagan para que te subas a un escenario. Estás tocando para gente que ha vivido catástrofes, así que tranquilízate. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Todos sabemos que sufres. No puedes contarle al público todo lo que sabes del amor en cada verso de amor que digas. Hazte a un lado: la gente sabrá lo que tú sabes porque ya lo sabía. No tienes nada que enseñarles. No eres más hermoso que ellos. Ni más sabio. No les grites. No fuerces una entrada en seco. Eso es sexo mal practicado. Si muestras el contorno de tus genitales, entrega lo que prometes. Y recuerda que, en el fondo, la gente no quiere acróbatas en la cama. ¿Qué necesitamos? Estar cerca del hombre natural, estar cerca de la mujer natural. No quieras ser un cantante venerado por un público numeroso y leal que desde siempre ha seguido los altibajos de tu carrera. Las bombas, lanzallamas y demás mierdas han destruido algo más que árboles y poblados. También han destruido los escenarios. ¿Acaso creías que tu profesión iba a escapar de la destrucción general? Ya no hay escenarios. Ya no hay candilejas. Estás entre la gente, por lo tanto sé modesto. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Quédate solo. Quédate en tu habitación. No montes un número.
Se trata de un paisaje interior. Está dentro y es privado. Respeta la intimidad de tus textos, pues fueron escritos en silencio. La valentía de la interpretación es decirlos. La disciplina de la interpretación es no violarlos. Deja que el público sienta tu amor por la intimidad aunque ésta no exista. Sé una buena puta. El poema no es un slogan. No puede promocionarte. No puede fomentar tu reputación de sensible. No eres un semental. No eres un ladrón de corazones. Tanto gangster del amor y tanta tontería. Eres un estudiante de disciplina. No representes las palabras. Las palabras mueren cuando las representas, se marchitan, y no nos queda más que tu ambición.
Di las palabras con la precisión exacta con que comprobarías la ropa de tu colada. No te conmuevas con una blusa de encaje. Unas braguitas no tienen por qué ponértela dura. No tiembles al ver una toalla. Las sábanas no han de dibujar una expresión de ensueño alrededor de tus ojos. No hace falta que llores en el pañuelo. Los calcetines no están ahí para evocarte extraños y lejanos viajes. No es más que tu colada. No es más que tu ropa. No seas un mirón escudriñando a través de ella. Limítate a llevarla puesta.
El poema es mera información. Es la Constitución de la patria interna. Si lo declamas y lo hinchas con nobles intenciones, no eres mejor que esos políticos que tanto desprecias. No haces más que agitar una bandera y llamar patéticamente a la patriotería emocional. Piensa en las palabras como ciencia, no como arte. Son un informe. Es como si dieras una conferencia en la Federación de Montañismo. Las personas que te escuchan conocen todos los riesgos de la escalada, y te honran dando por sentado que lo sabes. Si se los pasas por la cara, estás insultando la hospitalidad que te ofrecen. Infórmales de la altitud de la montaña, describe el equipo que utilizaste, especifica el tipo de superficie y fija el tiempo que duró la escalada. No busques dejar al público boquiabierto. Si el público se queda boquiabierto, no será debido a tu apreciación de los hechos, sino a la suya. Tu mérito estará en la estadística y no en las inflexiones de tu voz ni en los ademanes enérgicos de tus manos. Estará en los datos y en la tranquila organización de tu presencia.
Evita las fiorituras. No temas ser débil. No te avergüences de estar cansado. Tienes buen aspecto cuando estás cansado. Parece como si pudieras seguir y seguir sin parar. Y ahora ven a mis brazos. Eres la imagen de mi belleza.
(De: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7078-2011-06-06.html)
jueves, 19 de mayo de 2011
Decir, hacer (Octavio Paz)

Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.
viernes, 13 de mayo de 2011
Protéjame de lo que deseo -acerca de Jenny Holzer-

viernes, 6 de mayo de 2011
El arte de la desazón -o como transformar cristales en polvo-

lunes, 2 de mayo de 2011
La luna con gatillo - Raúl González Tuñon

domingo, 13 de febrero de 2011
Postal

Mis armaduras,
tiradas por ahí.
Mis miedos más oscuros
caminando desnudos por la playa
como caracoles de mar
que se encallaron en ostras con champán.
Pechos de arenas movedizas,
sonrisas de espumas de colores sacros.
Y ahí, entre la neblina, un cigarrillo encendido,
que quiere ser linterna,
que quiere ser farol,
que quiere ser la luna.
(despacio también podés ser la luna)
Un astronauta del tercer mundo,
que en vez de nave
consiguio un barrilete que lo lleva hasta Plutón.
Si las palabras fueran flores,
también morirían.
También serían radiantes en primavera,
también tendrían perfume y color.
(pero las flores son flores, las palabras, palabras,
un abrazo es un sol y vos sos mi amor)
Sin nubes de algodón, la lluvia puede caer,
tranquilamente, llenar todo de agua,
lavar y secar al sol todo lo que enmoheció...
domingo, 16 de enero de 2011
16 de enero
Como eso pasó un día como hoy, pero hace mucho, resulta que entonces, hoy es su cumpleaños.
Y ahora debe estar desparramando flores y mariposas en medio de la sierra, mientras yo estoy a punto de meterme a hacer espuma en las aguas no-calmas de un mar espléndido, bañado por intensas lluvias.
La cosa es que no me da para pasquín porque la distancia y la brevedad suelen ser buenos compañeros... dejo este video que seguramente le gustará mucho a la compañera-cumpleañera, y una vez más, good show y vermouth con papas fritas!!!!
Quierote mucho, amistá!!!!